No més complicitats amb Isrel

dimarts, 23 d’agost de 2016

DIA 11: Refugiadas, 68 años después


Hoy ha sido un día bastante intenso en cuanto a reuniones, pero como siempre muy interesante. En primer lugar hemos ido a Badil Center, una organización palestina creada en el 98 que trabaja el tema de las refugiadas, haciendo todo tipo de estudios sobre su situación y haciendo difusión.
Cabe destacar que dos tercios de la población palestina a nivel mundial son refugiadas. La raíz del problema es el sionismo, una ideología que surgió entre las élites judías a finales del S.XIX cuyo principal objetivo es la creación de un Estado judío sobre una tierra propia. A principios del S.XX Palestina se encontraba bajo mandato británico, un mandato que comenzó a negociar con los poderes sionistas la cesión de parte de Palestina para este Estado. En 1917 el general británico Balfour da el visto bueno para desarrollar esta idea en Palestina, lo que provoca el comienzo de oleadas de inmigración que no cesarían el las décadas posteriores. En 1947 le aprueba el Plan de Partición de Palestina en dos Estados, el 53% del territorio sería para el judío y el 47% para el árabe, en 1948 estalla la Nakba y 750.000 palestinos son forzados a abandonar sus casas y tierras (el 85% de la población que vivía en la parte que se concedió a los judíos). La Nakba es un proceso que continua porque hasta día de hoy Israel sigue con su limpieza étnica y las millones de refugiadas siguen sin poder volver a sus casas.
Los palestinos son el grupo de refugiados más grande del mundo, y su situación es la que lleva mayor tiempo sin resolverse. En 2014 eran 7,98 millones de personas desplazadas de sus tierras, de las cuales 6,14 millones tienen estatus de refugiadas y están dispersas por todo el mundo. La cuestión de las refugiadas es uno de los pilares principales para entender la ocupación y sus dramáticas consecuencias. Es un tema que se dejó de lado en los Acuerdos de Oslo de 1993.

Aida Camp 

En definitiva, los planes de Israel son limpiar todo el territorio de vida palestina. Para ello utiliza 9 políticas:
- Denegación de la residencia: a cada territorio se aplica un tipo de identificación con diferentes restricciones sólo para los palestinos (Gaza, Cisjordania, Jerusalem, territorios ocupados del 48-"Israel" y refugiadas).
- Régimen de permisos: existen más de 100 tipos de permisos que regulan la movilidad; entre ellos permisos laborales, por funerales, médicos, etc. Por ejemplo, si un palestino de Hebrón necesita una asistencia médica urgente que solo esté en Jerusalem, la ambulancia tiene que ponerse en contacto con el hospital de Jerusalem, este con la Cruz Roja, esta con el ejército israelí, que avisa a los soldados del checkpoint para que dejen pasar al palestino...
- Urbanismo discriminatorio: muro, ghettos, limitación de espacio en zonas A.
- Expropiación de tierras.
- Racismo institucionalizado: leyes militares para palestinas y leyes civiles para judíos. Lo que hace que un mismo acto tenga consecuencias distintas.
- Denegación de recursos naturales y servicios: restricción de agua, cortes de electricidad, de servicios educativos, sanidad, etc.
- Supresión de la resistencia: según el derecho internacional un pueblo ocupado tiene derecho a resistir de cualquier forma a la fuerza ocupante. Este último, también tiene derecho a responder, pero siempre de forma proporcional (hace dos días desde Gaza se lanzaron dos cohetes e Israel 'respondió' bombardeando toda la franja).
- Denegación del retorno a las refugiadas: desde 1948 ninguno de los refugiados palestinos han podido regresar a sus casas, aunque el 90% de las refugiadas viven a menos 100km de sus comunidades de origen.
- Apoyo a los agentes no estatales: el ejército permite que los colonos prácticamente sean impunes. Además, existen dos organismos judíos que intervienen en que la ocupación sea más agresiva: la OSM (Organización Sionista Mundial) y el FNJ (Fondo Nacional Judío).


La lucha de las mujeres

Hemos visitado TAM Center (Women Media Development), una organización creada en 2003/2004 que trabaja para dar voz a esos colectivos más oprimidos buscando la igualdad social en un sentido amplio. Especialmente trabajan en el empoderamiento de las mujeres. Actualmente tienen en marcha 5 proyectos financiados en su mayoría por ayudas internacionales. En concreto nos han hablado sobre "Generating incomes and creating new democracy". En este proyecto participan unas 120 mujeres que son formadas para crear y liderar negocios propios, que a parte de darles independencia económica faciliten su reconocimiento dentro de sus comunidades. Trabajan especialmente en zona C, como es el Valle del Jordán.


Al Walaja

Hemos visitado una comunidad palestina que está siendo rodeada por el muro. El pueblo originalmente se encontraba a unos metros del actual, pero fue destruido en 1948. Posteriormente el pueblo se trasladó al otro lado de la montaña. Desde 1967 hasta 1995 el nuevo pueblo sufrió otros golpes como que el 40% de sus tierras fueran anexionadas a Jerusalem. Gran parte de la población de Al Walaja dejó de tener acceso a las tierras de su propiedad. Desde 1967 hasta 2016 se han ejecutado 158 demoliciones y aún quedan 80 órdenes pendientes, entre ellas un colegio que sus habitantes construyeron y que está gestionado por Naciones Unidas.
Al Walaja 

El pueblo, rodeado por tres asentamientos y 7km de muro que acabarán rodeándolo por completo, quedando aislado y comunicado tan sólo por un chekpoint controlado por Israel.

Campo de refugiadas de Aida

Se trata de un campo que fue creado en 1950 por la UNRWA, agencia de la ONU creada específicamente para atender a las refugiadas palestinas. Durante los 5 primeros años la gente vivía en tiendas, pero como es lógico, 66 años después la imagen del campo es completamente distinta, a pesar de que en cuanto a superficie el campo no ha crecido. En cambio su población ha aumentado hasta 5.300 personas, 3.000 de ellas son niños y niñas. Se encuentra en zona B, y la construcción del muro en 2002 acabó por limitar su movilidad más aún, separándoles de las tierras adyacentes.

Justo al lado se encuentra una base militar que hace incursiones diariamente, entrando por la noche para hacer registros, deteniendo a cualquiera, gaseando las calles y utilizando todo tipo de armas para reprimir a sus habitantes. Nos han explicado cómo los soldados han asesinado en varias ocasiones a niños sin tener ningún motivo, y cómo han tenido que blindar la escuela de la UNRWA para proteger a los menores de las balas cuyos agujeros podemos ver en su puerta. Una de las cosas que más nos ha impactado es saber que el ejército utiliza los campos como zonas de entrenamiento, porque '¿para qué hacer una réplica de una ciudad para entrenar cuando puedes probar estrategias con población real?'.

Aida Camp mártires

Las restricciones de agua son constantes, y han llegado a estar hasta un mes sin agua. También sufren cortes de luz, unas 2-3 horas, llegando a estar 3 días sin luz. Aún así mantienen la esperanza de que el campo es algo temporal que finalizará cuando regresen a sus pueblos, 27 comunidades.


Escoltas Palestinos

Por último nos hemos encontrado con un grupo Scout de Beit Sahour, un distrito de Bethlehem. En total hay más de 100 grupos en toda Palestina siendo algunos musulmanes, católicos y ortodoxos. Este grupo que hemos visitado era de la Iglesia Luterana pero acogían todo tipo de religiones ya que todas comparten los mismos valores independientemente de sus religiones. Este grupo suma más de 200 componentes formando parte de la organización juvenil más grande de toda Palestina. Tienen representación en el gobierno.
Durante la segunda Intifada tuvieron que pausar su actividad ya que era peligro y reabrieron en el 2009 con nuevos monitores. Sus actividades semanales con los niños y niñas se ven afectadas por la colonización ya que no pueden moverse libremente por la zona. En el 2014, durante unos campamentos en la montaña fueron afectados por gas lacrimógeno. No se consideran una organización política pero su realidad no les permite dejar de lado la resistencia; enseñar a los niños y niñas a leer las etiquetas de los productos israelís para hacer boicot. Para ellos el poder ofrecer un espacio lúdico también és una forma de resistencia.

dilluns, 22 d’agost de 2016

DIA 10: Tulkarem, el nord també resisteix.

Després d'un llarg viatge d'autobús, hem arribat a la ciutat de Tulkarem, aquesta fa frontera amb Israel. Allí ens hem reunit amb l'organització Social Work Commities, ens ha explicat com afecta l'ocupació en aquest territori. Aquesta ciutat té 65.000 habitants i a la regió hi ha 150.000 persones vivint. En Tulkarem es troben dues universitats i dos camps de refugiats, un és el segon més gran de tota Cisjordània, amb 25.000 habitants, l'altre acull a 10.000 persones.

A la ciutat trobem tant zona A, com zona C. La mateixa ciutat i els dos camps de refugiats són zona A, mentre el poble de Shufa, a cinc minuts de la ciutat, és zona C.

Visita a Shufa

Després de reunir-nos amb aquesta organització, hem anat a visitar el poble de Shufa. Aquest poble està dividit en dos per un checkpoint, a l'altra part d'aquest sols poden accedir-hi les persones residents que estan registrades en una llista. Han estat 70 anys sense electricitat i fa sols tres anys que reben subministrament elèctric. El 80% de les terres estan confiscades per l'Estat d'Israel i el 20% restant són les terres que ocupen les cases. No poden entrar en les seves terres de cultiu lliurement, per això durant la temporada de recollida d'olives organitzen brigades amb persones internacionals i d'alguns israelians per tal que els sigui més fàcil poder realitzar el seu treball.

La proximitat del poble a Tulkarem és de cinc minuts en cotxe desde Shufa, però a causa del checkpoint, tardem 25 minuts a arribar perquè sols poden accedir a través d'ell les persones que tenen el document de residència.

Al voltant de Shufa s'han establit dos assentaments, un de 1.500 colons i en l'altre viuen 400. El problema d'aquests assentaments és que la majoria de cases estan buides.

En el poble hem visitat un edifici otomà de més de 1.000 anys. Des del terrat d'aquest edifici podem veure la frontera amb Israel. Es veu la mar Mediterrània, tan sols a 10 km, però els habitants d'aquest poble fa molts anys que no es poden banyar en aquestes aigües que comparteixen amb nosaltres, ja que estan baix control israelià.

Aquest checkpoint és molt perillós, ja que els soldats solen ser molt violents. Durant els últims 20 anys han estat assassinades 23 persones. Per totes aquestes raons, la vida en aquest poble es fa insuportable.

Hem intentat passar pel checkpoint que separa la població en dos. En arribar, els soldats ens han prohibit el pas, aleshores hem hagut de donar la volta i tornar a fer el trajecte de 25 minuts.

Tulkarem


Durant el trajecte de tornada, el guia que ens ha acompanyat ens conta que han creat una companyia de teatre de l'oprimit, per tal de denunciar les constants violacions de drets humans en aquesta terra. Es dediquen a escoltar les històries de les palestines i després les representen, revivint les experiències d'aquestes persones. Gràcies al teatre han aconseguit que el poble tingui subministrament elèctric, que algunes persones d'Israel vinguin a conèixer la seva realitat i han denunciat davant la Cort internacional el problema del checkpoint que parteix Shufa en dos. Aquesta companyia de teatre s'anomena Canan.

Hem tornat a Tulkarem i ens han mostrat un polígon industrial amb 11 fàbriques químiques i ens han parlat dels efectes que aquestes han produït en la població de la zona. Aquestes fàbriques estaven en Yaffa, però la població va començar a protestar per la toxicitat d'aquestes, aleshores la Cort va dictaminar que era nociu per a la població israeliana, l'Estat d'Israel va decidir en l'any 1983 traslladar aquestes fàbriques a territori palestí, en terres que havia expropiat dos anys abans. En aquestes fàbriques es realitzen experiments molt perillosos i nocius, prohibits per la llei internacional. Curiosament, tots els treballadors d'aquestes fàbriques són palestins, excepte els alts càrrecs que són israelians. El funcionament de la fàbrica es deté quan el vent bufa cap a Israel i es torna a posar en marxa quan el vent va cap a territori palestí. Clar, totes les persones que vivien al voltant d'aquesta zona han hagut de marxar i moltes altres han estat diagnosticades de malalties com el càncer. Més de 500 treballadors de les fàbriques van haver de deixar els seus treballs per problemes de salut derivats de la toxicitat d'aquestes fàbriques. Encara que són fàbriques privades, estan vigilades per militars de l'exèrcit.


Després d'aquesta visita i respirar l'aire recarregat i nociu, ens hem dirigit a la Universitat de Khadoorie (Universitat Tècnica Palestina), la qual compta amb cinc facultats i 6.500 estudiants. Es va construir en els anys 30, i era una escola d'agricultura, en el 2007 es va constituir com a Universitat. Allí ens reunim amb el vicepresident d'aquesta i ens explica com els afecta l'ocupació. Està molt a prop del mur, dins de la universitat podem trobar una zona de tir. Els soldats acostumen a fer incursions a dins de la zona universitària, durant aquest any han invadit més de 150 vegades. En aquestes incursions, 138 estudiants han estat ferits per bales de goma, altres 330 per bales metàl·liques, més de 1.000 han estat víctimes del gas lacrimogen i 14 han estat arrestades. El principal objectiu de la universitat és fer fora a l'exèrcit del campus i protegir als estudiants, ja que moltes estudiants han decidit abandonar aquesta universitat a causa de la inseguretat. La intenció de l'Estat israelià és acabar amb aquesta universitat.

El vicepresident ens explica que no han denunciat aquesta situació a la Cort internacional, ja que la mateixa comunitat internacional perpetua aquesta ocupació. En el seu moment es va denunciar l'ocupació per part d'Israel i ningú els va escoltar.

Dins de la mateixa universitat hi ha zona A, B i C. S'instal·len molts checkpoints mòbils per tal de dificultar l'accés dels estudiants a la Universitat.

Hivernacles de la Universitat destruits pels soldats

Durant aquest temps hem comprovat que Palestina li dóna molta importància a l'educació, es considera el país amb més universitats i títols universitaris per metre quadrat.

 Qalqiya, un poble rodejat pel mur


Seguidament, hem visitat la ciutat de Qalqilya, de 60.000 habitants. El mur rodeja pràcticament tota la ciutat amb una altura de 8 a 12 metres. Per l'altre costat del mur passa una de les carreteres més importants d'Israel, que comunica l'Estat de nord a sud. Un dels checkpoints d'aquesta ciutat connecta amb Israel, el creuen cada dia entre 3.000 a 4.000 treballadores. En aquest checkpoints, a més de soldats, també hi ha seguretat privada que actuen com a mercenaris i són coneguts per la seva brutalitat.

La ciutat de Qalqiya és molt rica en aigua, en canvi pateix tall d'electricitat 7 hores cada dia perquè l'empresa elèctrica diu que el poble ha acumulat un deute amb ella.

Ens resulta curiós que el mur d'aquesta ciutat no estigui replet de pintades i murals, ja que és comú en altres poblacions on passa el mur. Ens expliquen que és una decisió política, que cap pintada farà el mur bonic i que el prefereixen lleig, tal com és.


Desertar de l'exèrcit en una societat altament militaritzada


Finalment, ja en l'hostal ens han vingut a visitar dos refusniks, i ens van contar la seva experiència. Les refusniks són persones israelianes que decideixen no fer el servei militar obligatori. A partir dels 18 anys, una edat poc madura per a prendre aquest tipus de decisions, les xiques estan obligades a servir durant dos anys i els xics durant tres.

La societat israeliana està altament militaritzada, el consens més gran entre la seva població és fer el servei militar, no fer-lo simbolitza una traïció, pensen que l'exercit és qui els ha de protegir i que sols així estan segurs.

Abstenir-se de fer el servei militar pot comportar penes de presó. També condiciona el futur laboral i social. Quan busques treball, en el currículum ja especifica que no has realitzat el servei militar, la majoria d'empreses prioritzaran a algú que sí que l'hagi fet. En l'àmbit social pot provocar rebuig, ja que es valora molt fer el servei militar i dóna cert prestigi segons la trajectòria i els càrrecs que hagis ocupat.

Per acabar, ens despedim amb un missatge optimista. En 2014, 150 persones israelianes van decidir no anar a fer el servei i cap d'elles ha anat a presó.

diumenge, 21 d’agost de 2016

Dia 9: La ideologia del privilegi

Eren tan sols les 5 del matí però tocava llevar-se, ens esperava un dia llarg i intens. Gens acostumades i embriagades per la son hem agafat el bus que ens portaria fins el Check Point. Quelcom inusual per a nosaltres i en canvi tant integrat en la rutina d’aquelles palestines de Cisjordània que tenen permís per entrar a Jerusalem i que per poder anar a treballar han de repetir-ho dia rere dia.

Al arribar al Check point, ja hi havia una gran aglomeració de palestins, gairebé tots homes. Molts d’ells portaven fent cua des de les 4 del matí esperant que obrissin la porta i confiant que aquell dia el soldat de torn no posés gaires impediments com de costum.. Hi havia dos passadissos; el de l’esquerra estava més buit era específic per dones i internacionals. Mentre debatíem per quin volíem passar, se’ns ha acostat un home recomanant-nos que anéssim per el de la esquerra perquè podia ser que ens agredissin pel fet de ser dones. Seguint el seu consell hem començat a caminar, rodejades per palestins i vivint com s’empentaven i com escalaven per col·lar-se i no fer tard a la feina. Quan ja estàvem gairebé a la porta  les que anàvem més avançades hem pogut veure com els soldats provocaven amb gestos prepotents i d’arrogància sense cap mena de disposició per obrir les portes. Cops, empentes i crits d’indignació ens confonien atabalant-nos sense acabar d’entendre que passava. Enmig d’aquest escàndol a més d’una ens han tocat provocant un seguit de sensacions confoses entre angoixa, fastig, ràbia... Totes elles es barrejaven en la impotència del sentiment provocat per el privilegi que ens ha permès poder passar per el Checkpoint per davant d’aquells que portaven tanta estona esperant... Hem estat testimonis de dues discriminacions; una com a oprimides pel fet de ser dones i l’altre com a privilegiades pel fet de ser blanques europees. Una opressió que es dona a tot el món i un privilegi que si bé te’l trobes arreu, el racisme de l’Estat d’Israel l’exagera convertint-lo en la seva pròpia identitat. Mai se’ns oblidaran aquelles cares indignades que es quedaven darrere la reixa.

Un cop hem travessat el Check Point sense necessitat d’identificar-nos, hem agafat l’autobús que ens ha portat junt amb la resta de palestines, a Jerusalem; el centre neuràlgic de les tres religions monoteistes. Hem aprofitat que eren les 7:30 del matí, per entrar a l’esplanada de les mesquites on podríem veure l’Al Aqsa Mosque, que tot i ser el tercer temple religiós més important per les musulmanes, no totes  tenen el permís d’accedir-hi a causa de les polítiques racistes de l’Estat d’Israel. Hem vist també el mur de les lamentacions, allà on els i les jueves fan les seves pregàries lamentant-se de la pèrdua del temple. Finalment, per completar el tour religiós hem visitat el Sant Sepulcre, allà on es diu que va ser enterrat Jesús.



Tot plegat resultava acrònic trobar-te rodejada per turistes aliens a les monstruositats que provoca l’Estat d’Israel, el qual intenta esborrar les mil històries que amaga aquesta curiosa i única ciutat per tal d’imposar-ne una de sola.

La propera cita la teníem amb Amani. Ella ens ha contextualitzat l’ocupació remarcant-ne els seus orígens els quals donen nom a l’organització que suporta “Grassroots” http://www.grassrootsalquds.net/ . Ha insistit doncs en que l’ocupació de Palestina va començar al 1948 i no pas al 1967 com se sol explicar. Volia deixar clar que reconèixer l’Estat d’Israel era donar legitimitat a un Estat imposat mitjançant la violència i el racisme.
El paper de l’organització en la resistència palestina és el de mapejar Jerusalem, una eina essencial per explicar la seva pròpia història. També fan mobilització local; fent xarxes entre comunitats per impedir l’estratègia d’Israel de fragmentar i esborrar la identitat del poble palestí. Per últim ens ha parlat de la seva connexió amb els països internacionals; desconfiant de tota institució ja que l’únic que han fet ha estat perpetuar la situació normalitzant-la i tractant-la com a problema humanitari. D’ella ens quedem amb el seu caràcter el seu missatge clar i precís. La seva crítica contra la segona ocupació “la dels que venen a fer caritat” ONG, internacionals que pretenen imposar el seu model i així la seva “superioritat” occidental. Ha estat molt interessant poder obrir un espai per l’auto-crítica necessària en el nostre rol a Palestina, entenent que com a ciutadanes europees som part de l’ocupació a través de les polítiques dels nostres governs.  Cal fer boicot a Israel, però també donar suport a l’economia Palestina i sobretot exigir als nostres governs que sancionin les polítiques racistes de l’Estat d’Israel.



Amb el cap en ebullició per la quantitat d’informació i idees ens hem dirigit a la llibreria Educational Bookshop. Ens hem submergit en el saber palestí, envoltats per paraules, poemes i il·lustracions plens de missatges que intenten transmetre i fer saber al món que aquí David resisteix contra Goliat.
Calia omplir-nos d’energia per continuar, així que essent molt originals hem menjat falafels i ens hem carregat de cafeïna per dissimular les hores de son que necessitàvem. 

A pas lleuger i sota ple sol, hem anat cap a la part Oest de Jerusalem on ens esperava Sergio Yhani. Ell és activista del Centre Alternatiu d’Informació http://www.alternativenews.org/ la única organització palestina-israeliana que treballa a ambdós costats de la línia verda. El seu objectiu és establir un pont entre palestins i israelians evitant tot diàleg normalitzador que oblidi que uns viuen en el privilegi proporcionat per el mateix Règim colonial que oprimeix als altres. Ens ha fet una explicació exhaustiva sobre els sionisme remuntant-se en els orígens d’aquest remarcant la incapacitat d’Europa a l’hora de resoldre la qüestió jueva.


Després de dies d’observar, escoltar i experimentar les atrocitats dels militars d’Israel és difícil desprendre’s de sentiments d’odi i ràbia, per això hem trobat essencial separar l’Estat d’Israel sionista del judaisme. Molt important per no caure en l’antisemitisme tant instrumentalitzat pel propi regim per poder justificar-se i formar la seva identitat nacional.
Quan semblava que el nostre cervell no podia absorbir res més, ens hem anat a trobar amb la Sahar Vardi. Una noia de 26 anys que va rebutjar fer el servei militar públicament convertint-se amb una de les poques refusniks israeliana. Ens ha parlat sobre la militarització d’Israel que construeix la mentalitat i identitat dels ciutadans d’Israel. Una militarització que ocupa tots els espais de la vida pública; des de la decoració de les ciutats, l’educació, la política, la moda, les relacions de gènere... Evidenciant-ho amb exemples i posant en qüestió la unió que el règim sionista fa quan atorga a l’exèrcit la qualitat de  garant de la pau. Valentia, coratge i força és el que ens ha transmès al desmantellar la veritat; no tan sols amb la seva explicació sino també amb el seu testimoni.




Exhaustes, satisfetes i plenes de motivació per digerir i canalitzar tots els inputs rebuts durant el dia, ens acomiadem somiant i aspirant amb una Palestina lliure. 

DIA 8: Ocupación y humillación en Hebrón

Impotencia, rabia y ganas de alzar nuestra voz por el pueblo palestino. Así nos hemos sentido hoy en nuestra visita a Hebrón, donde hemos podido ver, vivir y sentir en nuestras propias carnes el lado más oscuro de la ocupación israelí. Los primeros colonos en esta ciudad, la segunda más antigua de Palestina después de Jericoh (se calcula que fue fundada hace más de 5.000 años), llegaron en 1968 con la misión 'divina' de limpiar la ciudad de personas no judías. La justificación de esta limpieza étnica era que en Hebrón se encuentra la tumba de la mujer del patriarca Abraham, padre de las tres religiones monoteístas.

Actualmente en el distrito de Hebrón hay hasta 20 asentamientos  (seis dentro de la ciudad) donde viven 45.000 colonos . En virtud del acuerdo de la ciudad de Hebrón de 1997 se divide en dos zonas: H1 y H2. La primera está dirigida por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y rodea la ciudad antigua, mientras que la segunda está controlada por el ejército israelí y abarca todo el centro histórico de la ciudad. Pese a que Israel dice que sólo quiere hacerse con el 20% de Hebrón, este porcentaje corresponde al centro económico, social, cultural y religioso de la ciudad, donde viven 35000 palestinas y 400 colonos.

En la 'old city'  nos hemos encontrado con Walid Halawa, un guía palestino nacido en Hebrón. Lo primero que nos ha hecho ver es el gran contraste entre las zonas H1 y H2 y también entre los asentamientos y los núcleos de resistencia palestina dentro de H2. Frente a la vida, el bullicio y el comercio de la H1 nos encontramos con un H2 muerto y olvidado, en el que muchos comercios ( más de 1600) se han visto obligados a cerrar, ya sea por orden militar o por ataque por parte de los colonos. Hoy en día a los que resisten, les cuesta mucho subsistir a causa de la falta de turismo ( a nadie le gusta ver una ciudad con presencia militar constante) y por el acoso continuo de los colonos. Uno de sus métodos es arrojarles basura, excrementos, piedras e incluso ácido, por lo que tienen que instalar rejas en la parte superior de las zonas comerciales. Otra cosa que nos ha sorprendido es el gran número  de checkpoints que podemos encontrar dentro de la ciudad y las más de 160 cámaras que controlan cada movimiento de las palestinas.



Nuestra primera visita ha sido a la mezquita Ibrahim. Para acceder a ella hemos tenido que pasar un checkpoint (la única manera de acceder al templo para la población palestina), en el que nos han comprobado los pasaportes y donde una compañera, que estaba grabando un vídeo de lo que estábamos presenciando, una militar de unos 18 años le ha obligado a borrar las imágenes, incluso las previas al checkpoint, a pesar de que la ley permite usar cámaras en estos puntos de control. Las restricciones de acceso a la mezquita tiene su origen en la masacre que se produjo en su interior el 25 de Febrero de 1994, en pleno Ramadán, en la que un médico judío de Nueva York entró en el templo con un arma semiautomática y mató a 34 personas por detrás mientras estaban rezando. Dos palestinos lo abatieron y como castigo, el estado Israelí, además de matar a estos dos hombres, clausuró la mezquita durante casi un año y al reabrirla, ellos se quedaron con un 65% del templo, que lo convirtieron en sinagoga, y el otro 35% sigue siendo mezquita. En esta misma se encuentran las tumbas de los patriarcas, Abraham y Sara e Isaac y Rebeca y así hemos podido comprobar las dos historias de esta ciudad: la cultural y la de ocupación.

Hemos vivido un momento de gran tensión cuando tres soldados han salido corriendo y gritando hacia una palestina, a la que han parado de forma violenta al 'sospechar', según nos han intentado justificar después, que llevaba un cuchillo en el bolso y podía atacar a unos colonos que estaban pasaban a su lado. En la acción han llegado incluso a apuntar a la mujer con metralletas. "En dos segundos, esa mujer podría haber perdido la vida por la sospecha de un soldado, por una sospecha", se ha lamentado Walid.



Acto seguido, hemos visto como un niño de uno de los asentamientos que se encuentran dentro de la ciudad, entre risas, ha hecho que unos soldados nos pidieran los pasaportes en un punto que ni si quiera era zona de control. "¿Estás contento ahora?", le ha preguntado uno de los militares después de comprobar nuestra documentación. Estupefactos por la situación, hemos continuado con el tour, pero otra escena nos ha llamado la atención. El niño colono ha empezado a burlarse de un grupo de criaturas palestinas cerca del punto de control y les ha hecho un corte de manga bajo la sonrisa cómplice de los dos soldados, que no lo han frenado hasta que nuestro guía ha intervenido indignado para acabar con este acto de humillación.

Encuentro con Youth Against Settlements

Este tipo de acciones pasan cada día. La asociación con la que nos hemos reunido después de la comida, Youth Against Settlements (juventud contra los asentamientos) trata de grabar las detenciones, agresiones y asesinatos extrajudiciales del ejército contra las palestinas. Un portavoz de la organización nos ha recordado dos casos recientes de jóvenes que han perdido la vida después de ser disparados en dos de los checkpoints de la ciudad. Después de dar una vuelta por Tel Rumedia, una zona donde sólo pueden entrar las palestinas que viven ahí (entre ellas, el activista con el que nos hemos reunido), hemos ido a la sede de Youth Against Settlements, donde hemos podido conocer algunos de sus proyectos. Algunos de ellos son la campaña para la reapertura de la calle Shunada (una antígua arteria comercial cerrada por el ejército), la sensibilización dentro y fuera de Palestina y el acompañamiento de familias que viven bajo la ocupación. El proyecto más importante es el de la formación en medios audiovisuales y grabación, con el objetivo de filmar los abusos cometidos por soldados y colonos para proteger a la población palestina de la ley militar, que establece que se es culpable de cualquier acusación hasta que se demuestre lo contrario.



Hemos tenido la oportunidad de ver algunos de los vídeos grabados por las voluntarias de la asociación, algunos de ellos especialmente impactantes. En alguna ocasión, ha asegurado el portavoz, las palestinas implicadas hubieran muerto de no ser por la presencia de cámaras. Antes de despedirnos nos ha hecho una reflexión para recordar: "Es igual si los soldados son simpáticos, si nos tratan bien o no. No queremos ocupación".

Visita a la comunidad beduina de Susiya

Tras comprar algunos recuerdos en las tiendas de la ciudad antigua de Hebrón, hemos subido al bus dirección Susiya. Los habitantes de este pueblo son una tribu beduina procedente del desierto del Negev, en el que antes de 1948 vivían más de 100.000 beduinos. Desde entonces, El Estado de Israel ha expulsado al 90% de ellos y ha intentado concentrarlos en 7 pueblos que se encuentran en la zona de Siab. El objetivo es conseguir un mayor control del territorio, ya que son los mayores propietarios de tierras, y por otra parte para intentar quitarles su identidad, cultura y costumbres, ya que los beduinos son un pueblo nómada. Además, dentro de lo que consideran Israel, quedan más de 80 comunidades beduinas que este Estado no reconoce, por lo que no tienen acceso a la electricidad, agua, carreteras o cualquier derecho que tiene alguien por el hecho ser ciudadano.

Allí nos hemos encontrado con Abu Jihad, un beduino de 70 años. "El problema en Susiya es el mismo que en Belén, Hebrón, Nablus... Quieren robar la tierra sin las personas", nos ha dicho después de presentarse. Su comunidad fue expulsada de su territorio en 1948 y 1986, y ahora Israel pretende  hacerlo de nuevo. En Susiya viven unas 400 personas desde principios de los años 90. En este momento empezaron a construir pequeños refugios de contrachapado, aluminio y lonas. Israel declaró estas construcciones ilegales y empezaron con las demoliciones. Para evitarlas el pueblo presentó un plan de urbanismo pero el gobierno israelí lo rechazó.



A partir del 2011, el pueblo de Susiya tiene que lidiar con una nueva organización judía que defiende los intereses de los colonos frente a los derechos del pueblo palestino. Una de las acciones que han llevado a cabo fue darles 60 órdenes de demolición con un período de 3 días para presentar un recurso. Este caso sigue abierto a día de hoy.  A pesar del trato al que habían llegado de no demoler, por parte de los israelís, y de no construir, por parte de los palestinos, el acuerdo se ha anulado. Israel alega que los beduinos lo han incumplido al hacer nuevas construcciones (que en realidad eran reparaciones de sus casas), por lo que en cualquier momento el ejército podría llevar a cabo las demoliciones. La comunidad está recibiendo el apoyo de varios países, así como de instituciones como la Unión Europea o la ONU, que están presionando para que Susiya siga en pie. Abu Jihad no se rinde, pero tampoco es optimista: "Puede que las demoliciones no se lleven a cabo ahora pero tarde o temprano lo harán, ellos siempre juegan con el tiempo a favor". A parte del peligro sobre sus casas, los beduinos, que son un pueblo autosuficiente, en estos últimos años, debido al efecto de la colonia que tienen al lado, han visto disminuidos un 20% sus tierras para el cultivo y pastoreo respecto a antes de la ocupación. "El asentamiento sólo ha traído destrucción", se lamenta.

Con las sabias reflexiones de este beduino hemos descubierto un hombre lleno de dignidad y fuerza, la cual pretende trasladar a las nuevas generaciones palestinas. "Las nuevas generaciones resisten por Palestina y tienen un compromiso mucho más grande que el nuestro. Tengo más fe en esta generación que en la nuestra".

divendres, 19 d’agost de 2016

Dia 7- Gas i llagrimes

El dia d’avui el teníem planejat de manera que ens reuníem amb el Comité Popular de Nabi Saleh que organitza la manifestació de cada divendres en la que havíem de participar. I desprès de dinar ens havíem de reunir amb una ONG d’ajuda a persones amb diversitat funcional.
Per circumstàncies externes al grup no ens hem pogut reunir amb la ONG i tampoc hem pogut assistir a la manifestació.
Al matí hem arribat a Nabi Saleh, ens hem reunit amb Bilal Tamimi i Manal Tamimi i els seus fills que ens han acollit a casa seva. Bilal porta terme la tasca de gestió de la comunicació i la difusió mentre que Manal de temes relacionats amb internacionals.
Nabi Saleh és un dels pobles més petits de Palestina, amb 600 habitants aproximadament. Sempre ha sigut un punt focal de la resistència, fa set anys que es manifesten cada divendres. La historia de la seva lluita local va començar l’any 1976 amb la implantació d’un assentament al costat del poble, on les palestines hi tenien les seves terres de conreu. El desembre de 2009 la colònia va usurpar la font del poble i les terres del voltant deixant a les palestines amb accés a l’aigua limitat a dotze hores a la setmana. Va ser llavors quan van decidir organitzar les manifestacions setmanals. A diferencia de les mobilitzacions a altres ciutats que és queixen per accions concretes, les de Nabi Saleh es queixen per a l’ocupació en general. Per aquest motiu les repressions per part de l’exercit són més dures ja que tenen por que resultin un exemple per la resta de la població palestina. Alguns exemples de la repressió són disparar gas lacrimogen, munició real, bales de goma, aigües fecals sobre els edificis i les persones, incursions nocturnes a les cases, detenció de adults i menors, restricció a l’accés del poble i augment de check-ponits per a controlar la població. La meitat del poble han estat ferits en les manifestacions dels quals seixanta eren menors i dues persones han mort en mans de l’exercit. Per altra banda, Nabi Saleh és un dels pobles amb població més ben formada i preparada, el 70% de les dones han rebut educació i això és un dels motius per el qual les dones tenen un paper vital en la lluita i en la manifestació de cada setmana. Segons Manal, el motiu d’aquest empoderament de les dones és que el poble està format per una única família, els Tamimi, i això permet que la segregació entre homes i dones no s’accentue tant. L’exercit aprofita aquest empoderament per castigar i humiliar a les dones en especial i utilitzar-les també com a castig col·lectiu. D’aquesta manera la dona te doble sofriment, el primer per culpa de la repressió i l’ocupació i el segon perquè han de ser el pilar de tota la família per resistir a les detencions i pèrdues i no mostrar debilitat a la resta de membres.  
A causa de la creixent violencia per part de l’excercit i l’esgotament dels membres de la població, el comité ha pres la desició de donar una pausa a les manifestacions per replantejar estratègies i reposar forces.  

 
Manal Tamimi i Bilal Tamimi

Com finalment no hem pogut participar en la manifestació la família ens ha projectat un documental on hem pogut veure amb imatges reals tot el que ens havien explicat anteriorment.
En acabar, ha arribat a la casa Janna Tamimi, la noia de deu anys coneguda com la periodista més jove del món. Quan tenia set anys va començar a enregistrar escenes que es vivien a les mobilitzacions i a fer-ne difussió. hem mantingut una conversa amb ella, hem pogut fer-li preguntes i ens ha deixat bocabadats per la seva força, maduresa i la claredat de les seves idees i missatges.
A continuació, a la suposada hora que s’acaba la manifestació, per evitar confusions hem fet el mateix recorregut habitual de cada setmana fins al turó on hem vist l’assentament de Halamish i la font. De seguida, un cotxe militar s’ha aproximat al poble per a veure que succeïa amb el grup de persones que estàvem allà.
Finalment ha arribat l’hora de dinar, i ens hem dirigit a Ramallah. És la capital institucional de Cisjordania, té cinc camps de refugiats i és on es gestiona i administra la Autoritat Nacional Palestina. Se la coneix com la capital dels titelles perquè és una ciutat que pretén donar un fals estat de benestar que intenta distreure a la població de la ocupació que els sotmet i la seva resistència. Hem passejat per la ciutat després de dinar i finalment hem tornat a Betlem per sopar i esbarjar-nos una mica.    
 Poema escrit per un nen de Gaza i que Janna Tamimi va recitar enfront a un grup de soldats de l’exercit israelià quan tenia cinc anys:
Tots els vostres exercits
Tots els vostres lluitadors
Tots els vostres tancs
Tots els vostres soldats
Contra un nen amb una pedra a la mà
Allà dret tot sol
En els seus ulls veig el Sol
En el seu somriure veig la Lluna
I em pregunto, només hem pregunto
Qui és el dèbil i qui és el fort
Qui té raó i qui s’equivoca
I desitjo, només desitjo que la veritat
Tingués llengua.

dijous, 18 d’agost de 2016

Dia 6 - Resistència i dignitat a Nablus, el cor de la primera intifada



Hui hem conegut de més a prop les conseqüències de la resistència a la ocupació israeliana amb la visita a Nablus. Aquesta ciutat, construida fa més de 2000 anys entre dues muntanyes, està considerada la tercera ciutat més antiga del món.
Aquí hi ha el camp de refugiades més gran de tota Cisjordania, el de Balata, on viuen 28.000 persones en 1km². Dins del camp, que acull fins a quatre generacions de famílies palestines que van haver de fugir de casa seva durant la Nakba (1948), hem visitat el Yafa Cultural Center, un centre social fundat el 1996. Una responsable del centre ens ha explicat que el 1948 eren 5.000 les persones que ocupaven el camp, dormint en tendes proveïdes per l’agència de les Nacions Unides per a les refugiades palestines (UNRWA). Des de llavors la població s’ha multiplicat gairebé per cinc i les tendes s’han convertit en blocs de cases que creixen cap amunt per la manca d’espai.


El centre social està adreçat principalment a les refugiades més joves, d’entre 6 i 17 anys, per tal d’allunyar-les dels problemes derivats d’unes condicions de vida precàries, com poden ser les drogues. S’organitzen activitats com balls tradicionals, teatre, tallers de dibuix o sessions de documentals sobre la història de l’èxode palestí. A més, cada estiu s’organitzen diversos campus d’estiu destinats a dones i criatures, algunes de les quals ens han saludat amb un somriure tan bon punt hem arribat.
La responsable ha explicat que, amb les noves tecnologies, les adolescents del camp poden comparar-se amb els joves d’altres països i sovint se senten inferiors. És per això que una de les prioritats del centre és explicar-los que la vida al camp no és per sempre i que un dia tornaran a casa seva, encara que molts no han pogut conèixer mai la seva terra, més enllà de fotografies, per les limitacions de mobilitat que imposa l’Estat d’Israel. Psicòlogues i treballadores socials assisteixen a les menors davant dels traumes que els provoca la constant situació d’estrès a la qual estan sotmeses, amb incursions i detencions noctures de l’exèrcit en el camp.

Tour pel camp de refugiades de Balata
Després de  conèixer el funcionament del centre, hem fet una volta pels estrets carrers del camp, on va començar la primera intifada (1987) degut a les condicions miserables i insuportables que s’hi vivien. I durant la segona intifada, la resposta de l’exèrcit va ser terrible, gasejant el camp cada dia i entrant a les cases en busca d’armes. La veritat, però, és que les palestines del camp no tenien diners ni per alimentar els seus fills, i molt menys per a comprar armes. Com que les refugiades s’amagaven dels soldats entre els carrerons del camp, l’exèrcit va decidir anar foradant les parets dels blocs de pisos per anar passant d’una casa a l’altra. Hem pogut veure restes d’aquests forats, ara tapats amb ciment en molts dels edificis del camp.



A part dels precaris habitatges, el camp compta amb quatre escoles, on hi assisteixen 7.000 estudiants, i una clínica on només hi ha dos doctors i tres infermeres. La UNRWA s’ocupa dels serveis d’educació, salut i recollida d’escobreries, però cada vegada hi ha menys recursos disponibles pel creixement de les famílies refugiades. A més, ni l’ONU ni cap altra organització pot protegir les refugiades de l’exèrcit israelià, que pot entrar lliurement al camp i reprimir impunement.
Quan hem sortit del camp, encara amb l’angoixa dels carrers estrets i la sopresa de les nombroses fotos de màrtirs penjades en moltes parets, hem anat a dinar al centre de Nablus. Abans d’arribar al restaurant hem topat amb una concentració a favor de l’alliberament de Bilal Kayed, un pres polític que havia de ser alliberat després de 15 anys a la presó però que ara se l’ha detingut administrativament; és a dir, sense saber els càrrecs per els quals se l’acusa i durant sis mesos però prorrogable durant un temps indefinit. El detingut ha iniciat una vaga de fam que ja dura 63 dies.

Visita al Women Studies Center
Falafels, hummus, babaganuix i mutàbal ens han donat forces per continuar amb un dia molt intens, que a la tarda ens ha portat a visitar el Women Studies Center. Allà hem quedat impressionats per la força de la Rawda, una ex presa política que actualment està bolcada en la lluita pels drets de les dones, molt castigades tant per les desigualtats de gènere en la societat palestina com per la pròpia ocupació per part d’Israel. Llibertat, igualtat i dignitat és el lema sobre el qual pivoten els projectes del centre. Els tres eixos vertebradors d’aquestes  iniciatives són l’alliberament de les dones, que es tradueix en l’accès a l’educació (ja s’ha aconseguit que el 55% de les alumnes de les universitats palestines siguin dones); l’accès al mercat laboral, el qual només ocupa un 17% de les dones; i l’empoderament a través de l’organització i participació en la lluita pels seus drets.



El Women Studies Center té un programa específic enfocat a la violència que les dones pateixen com a conseqüència de l’ocupació, com és la detenció o assassinat dels marits i fills, la pèrdua de les seves cases o la seva condició de mares de màrtirs. D’altra banda, la Rawda ha destacat les grans desigualtats entre homes i dones que encara hi ha a la societat palestina. Moltes dones, per exemple, pateixen agressions sexuals que no són condemnades pel fet que es produeixen dins de l’àmbit familiar  o que, quan són reconegudes, la pena s’aplica tant als agressors com a les víctimes. A més, les dones no poden  divorciar-se sense el consentiment del marit en base a una llei jornada vigent des de l’any 1960. I aquelles que aconsegueixen divorciar-se pateixen el rebuig de les seves famílies. Un dels projectes per combatre la violència contra les dones va dirigit a menors i ha arribat a més de 750 escoles en tota Cisjordània, i inclou formació per al professorat per tal que aquest sigui un tema destacat en els centtres educatius.
Al marge de les explicacions sobre el treball realitzat pel centre, ens ha impactat la història personal de la Rawda, que va estar tancada a presó durant vuit anys, fins al 1985. Les històries sobre les tortures que va patir ella i moltes dones, sobretot després de la primera intifada, després de ser tancades fan esgarrifar. Mares que parien emmanillades de mans i peus o dones agredides sexualment pels seus propis pares (obligats pels soldats) en són algunes exemples. La Rawda explica, però, que tot i els abusos que es van cometre sobre seu, ella va mantenir el cap ben alt i va resistir-se a confessar o delatar les seves companyes palestines: “Sóc una lluitadora, feu el que vulgueu, però no parlaré, no em rendiré”, els deia als soldats. Per no perdre la força, a la seva cel·la hi va escriure una cita d’un poeta turc que deia: “El problema no és que t’atrapin, sinó rendir-te”. Hem quedat admirats per la dignitat que desprèn i l’exemple de lluita contra l’opressor que representa la Rawda.
Amb aquesta sensació encara al cos, hem començat la que seria l’última visita del dia: un tour pel centre de Nablus.

Passeig pel centre històric de Nablus
Fins la primera intifada, Nablus era una important ciutat comercial, contava amb més de 42 fàbriques de sabó i era una de les principals parades en una de les rutes cap a la Meca. Més enllà de la seva històrica riquesa, la ciutat és coneguda per la resistència que va mostrar davant la invasió per part de l’exèrcit israelià l’any 2002. El nostre guia ha destacat que Nablus és la segona ciutat després de Gaza amb major nombre de màrtirs durant la primera i segona intifada. Tot i ser coneguda com la ciutat dels dolços, la seua història és més bé amarga.
La primera intifada, coneguda per la lluita popular i el llançament de pedres, va pendre en aquesta ciutat un caire més violent amb l’aparició de diversos grups armats, que combatien tant als soldats com a les palestines col·laboracionistes.
Un any després de la segona intifada, i amb el nomenament d’Ariel Sharon com a primer ministre israelià, l’ofensiva sobre la ciutat es va incrementar, L’abril de 2002, més de 400 tancs van entrar a la ciutat i va començar la guerra. Després d’uns dies, la resistència es va endinsar al centre de Nablus, ja que els tancs no podien passar pels estrets carrers de la zona. L’estratègia israeliana llavors va passar per enderrocar cases amb bulldozers, sense previ avís i, fins i tot, amb famílies a l’interior de les cases. Només amb 12 dies de combats 133 palestines van morir, milers van quedar ferides, i moltes més van ser arrestades.



L’excercit israelià es va endur a tots els homes d’entre 13 i 50 anys, inclòs al nostre guia, que va passar 20 dies emmanillat i amb els ulls tapats, sense menjar ni aigua i rebent abusos i pallisses constantment. Després de molts interrogatoris i l’alliberament de molt d’ells, la resistència va continuar fins que Israel va bombardejar la ciutat: 1.000 kilos d’explosius van matar 12 persones, van tirar a terra dues fàbriques de sabó i part d’una esglèsia ortodòxa grega. Va ser un missatge molt clar per a les palestines, que van decidir rendir-se pel bé de la ciutat. Tot i això, Nablus s’ha mantingut fins  hui com un símbol de resistència front a l’ocupació israeliana. Mostra d’això els nombrosos cartell i plaques que recorden els caiguts per l’alliberament de Palestina.
Després de relaxar-nos amb uns tes i una shisha, hem tornat cap a l’autobús per dirigir-nos a Betlem. El camí ha estat més llarg del que pensavem, de més de dues hores, perquè a la sortida de la ciutat ens hem trobat amb una gran presència policial. Poc abans, agents palestins havien disparat munició real contra una manifestació per la decisió de l’Autoritat Nacional Palestina de demorar l’alliberament d’un pres. Aquesta situació, que a nosaltres ens ha impresionat tant, és la realitat i el dia a dia de milions de palestines.